sábado, 15 de mayo de 2010

Hippy Hippy Shake (taller 1)

 AA009A en La Falda, febrero 1983

 (Sandro y Los de Fuego, 1965)

Cerrándose progresivamente la experiencia de Acuarela comencé a transitar una etapa, por llamarla de algún modo, más “hippie”. En una dirección clara hacia el activismo “verde”. Mis intereses, y los de mucha gente que eran mi nueva “cofradía”, eran ahora un tanto “radicalizados”. Ahora que la dictadura caía, “debíamos ser lo que realmente queríamos ser”. Así lo vivíamos por esos días. No fue tan sencillo.

Comulgábamos con la idea que la política también es “lo que soy”. Es decir que el activismo social y el compromiso político sin sustento en la vida personal y en las acciones cotidianas era una mentira tóxica. Escribo esto y no puedo dejar de relacionarlo con “Gimme some Truth”, porque esa era en buena medida la radicalidad que apreciábamos. No casualmente, hace unos días, puse en facebook la canción “Power to the People”, de Lennon, relacionándola a esa entrada del blog, y junto al tema, destaqué este fragmento de su letra:

“I gotta ask you comrades and brothers, How do you treat you own woman back home”

…a lo que alguien, la tomó al vuelo, y le sumó los versos que completan la estrofa:

“Ella tiene que ser ella misma, Para poder liberarse a si misma...”

Esa era la mirada que nos interesaba entonces. Y supongo que me sigue interesando!

 

En 1983 comienza la primavera de las campañas políticas y, luego, la primavera alfonsinista. Había que hacerlo todo. Un período extraordinario. Junto a algunos amigos de la última época de Acuarela y gente que había conocido por esos meses, comenzamos una ronda de discusiones y de convocatorias para llegar a lo que sería un primer grupo ecologista/anarco/cooperativista (je!). Allí conformamos un trío que, como comenté anteriormente, me sería altamente inspirador y gratificante, junto a Jorge Carcedo y Guillerno Loiudice. Ambos fueron mis mejores referencias y un desafío intelectual constante. Un lujo de gente.

Durante 1983 y 1984 se conformo finalmente “Ecoenlace”, un grupo ecologista que ligaba actividades ambientales, anti-consumismo, solidaridad y, por sobre todo, aprender y absorber todo lo que la caída de la censura ahora nos permitía acceder.

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En ese tiempo comienzan a multiplicarse una nueva generación de organizaciones ecologistas e iniciativas de todo tipo. Una de ellas era “Verde Esperanza”, que desarrollaba una red de huertas infantiles procurando fomentar la autogestión de alimentos y solidaridad entre escuelas del país. En Rosario, el grupo “Simiente”, que era parte de esa red, se convirtió rápidamente en mis compañeros de viaje. Otro grupo, Nacimiento, en la misma sintonía, más volcado a la acción solidaria, también serían ellos compañeros de esos años. Casi todos realizábamos, en algún momento de la semana, actividades de ayuda en villas, escuelas o comedores carenciados. No nos cabía en la cabeza leer a Bookchin o André Gorz si no ejercitábamos algo de solidaridad real en algún campo.

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En esa “primavera” que explotaba, todavía estaba el país en manos de los más grandes criminales. En abril de 1983, el General Reynaldo Bignone dictó un decreto ordenando la destrucción de la documentación que existía sobre la detención, tortura y asesinato de desaparecidos. En septiembre, un mes antes de las elecciones, Bignone dicta la ley 22.924, llamada de Amnistía, "Autoamnistía" o de “Pacificación Nacional” para los miembros de las fuerzas armadas sobre los actos cometidos en la guerra contra la subversión. El Congreso Nacional declararía luego la nulidad de esta ley, pero la pérdida de los registros fue irreparable. Esto parece historia, pero no.

(21 de abril de 2010)

Mientras tanto, se trataba de sobrevivir. La foto del inicio de la nota es en La Falda, durante el Festival Argentino de Música Contemporánea La Falda 83. En el bolso llevaba ejemplares de Acuarela 5, el salvoconducto para ingresar como periodista al backstage. Ese festival fue una de las últimas veces que asistí a festivales de rock. Ese es el momento en que se produce un cruce generacional importante y emerge la violencia dentro del público de rock. Allí le dije chau a esos eventos. 

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imageEse fin de semana fue:

 Jueves 3: Litto Nebbia, Pedro y pablo, Orions, Zas, Postdata, Virgem, Fantasía Luciernaga Curiosa, Silvina Garré (debutando como solista), J.C. Baglietto y Tantor.
Viernes 4: Rayo X, Cristian Roth, Dulces 16, La Ley, La Torre, María Jose Cantilo y Riff.
Sabado 5: Tambor, Sueter, Nito Mestre, Spinetta Jade, Celeste Carballo y Raul Porchetto.
Domingo 6: Charly García, Oveja Negra, Fontova Trío, Los Abuelos de la Nada.

Un comentario de Alfredo Rosso de ese fin de semana:

“También tengo muy presente en el recuerdo el accidentado set de Miguel Abuelo en el ’83 cuando, acompañado sólo de su guitarra acústica y de su gran desparpajo, enfrentó él solo a una pandilla de intolerantes que le tiraban de todo y salió airoso como un pequeño titán enfrentando a gigantes de la incomprensión. Otros momentos entrañables: el recital de Charly García de ese mismo año, acompañado por los miembros de los Abuelos de la Nada. Y el excelente set de rock and roll de Dulces 16 que sirvió para alivianar la tensión que reinaba en el ambiente. Es que, a pesar del lugar privilegiado donde se realizaba el festival (no me refiero al anfiteatro en sí, sino al entorno de sierras y aire puro) la brecha entre la propuesta de los músicos y la expectativa de alguna parte del público, sumada a una época de grandes tensiones sociales, hizo que más de una vez la estrechez de miras (u oídos) de algunos aguase el intento de crear buena onda de organizadores, artistas y la mayor parte de la audiencia. Como lo resumió admirablemente Luis Alberto Spinetta, también en el ’83, antes de un excelente set de Jade, “cortémosla con la violencia, loco, porque no tiene nada que hacer en el mundo que proponemos…”

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El 30 de octubre fueron las elecciones nacionales, el 10 de diciembre asume Raúl Alfonsín, unos días después, Charly García presenta en el Luna Park “Clics modernos”. En ese disco aparece “Los dinosaurios”, un tema que tenía ya un tiempo, nunca grabado antes.

Así comienza la historia del Taller Ecologista que este año cumple 25!!!

Cali

viernes, 14 de mayo de 2010

Su última estación

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Invito a leer un texto que describe los últimos años de Miguel Hernández y su creación monumental en esos días. Dedíquense unos minutos para leerlo.

Vuelvo sobre el último disco de Serrat porque vuelve a ser es una puerta abierta para descubrir un pedazo más grande de la belleza y el alma de Hernández.. Un ejercicio de desintoxicación de tanta “creatividad”, “producciones” y giladas que aguantamos todos los días.

Aquí va de nuevo el tema de Serrat y el poema íntegro de Hernández.

Hijo de la luz y de la sombra...

( Hijo de la sombra )

Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.image

Forjado por el día, mi corazón que quema
lleva su gran pisada del sol adonde quieres,
con un sólido impulso, con una luz suprema,
cumbre de las montañas y los atardeceres.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.

El aire de la noche desordena tus pechos,
y desordena y vuelca los cuerpos con su choque.
Como una tempestad de enloquecidos lechos,
eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.

La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente,
la visible ceguera puesta sobre quien ama;
ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente,
ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.

La sombra pide, exige seres que se entrelacen,
besos que la constelen de relámpagos largos,
bocas embravecidas, batidas, que atenacen,
arrullos que hagan música de sus mudos letargos.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

El hijo está en la sombra que acumula luceros,
amor, tuétano, luna, claras oscuridades.
Brota de sus perezas y de sus agujeros,
y de sus solitarias y apagadas ciudades.

El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido,
y a su origen infunden los astros una siembra,
un zumo lácteo, un flujo de cálido latido,
que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.

Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.

II

( Hijo de la luz )

Tú eres el alba, esposa: la principal penumbra,
recibes entornadas las horas de tu frente.
Decidido al fulgor, pero entornado, alumbra
tu cuerpo. Tus entrañas forjan el sol naciente.

Centro de claridades, la gran hora te espera
en el umbral de un fuego que al fuego mismo abrasa:
te espero yo, inclinado como el trigo a la era,
colocando en el centro de la luz nuestra casa.

La noche desprendida de los pozos oscuros,
se sumerge en los pozos donde ha echado raíces.
Y tú te abres al parto luminoso, entre muros
que se rasgan contigo como pétreas matrices.

La gran hora del parto, la más rotunda hora:
estallan los relojes sintiendo tu alarido,
se abren todas las puertas del mundo, de la aurora,
y el sol nace en tu vientre, donde encontró su nido.

El hijo fue primero sombra y ropa cosida
por tu corazón hondo desde tus hondas manos.
Con sombras y con ropas anticipó su vida,
con sombras y con ropas de gérmenes humanos.

Las sombras y las ropas sin población, desiertas,
se han poblado de un niño sonoro, un movimiento,
que en nuestra casa pone de par en par las puertas,
Y ocupa en ella a gritos el luminoso asiento.

¡Ay, la vida: qué hermoso penar tan moribundo!
Sombras y ropas trajo la del hijo que nombras.
Sombras y ropas llevan los hombres por el mundo.
Y todos dejan siempre sombras: ropas y sombras.image

Hijo del alba eres, hijo del mediodía.
Y ha de quedar de ti luces en todo impuestas,
mientras tu madre y yo vamos a la agonía,
dormidos y despiertos con el amor a cuestas.

Hablo, y el corazón me sale en el aliento.
Si no hablara lo mucho que quiero me ahogaría.
Con espliego y resinas perfumo tu aposento.
Tú eres el alba, esposa. Yo soy el mediodía.

III

( Hijo de la luz y la sombra )

Tejidos en el alba, grabados, dos panales
no pueden detener la miel en los pezones.
Tus pechos en el alba: maternos manantiales,
luchan y se atropellan con blancas efusiones.

Se han desbordado, esposa, lunarmente tus venas,
hasta inundar la casa que tu sabor rezuma.
Y es como si brotaras de un pueblo de colmenas,
tú toda una colmena de leche con espuma.

Es como si tu sangre fuera dulzura toda,
laboriosas abejas filtradas por tus poros.
Oigo un clamor de leche, de inundación, de boda
junto a ti, recorrida por caudales sonoros.

Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Para siempre fundidos en el hijo quedamos:
fundidos como anhelan nuestras ansias voraces:
en un ramo de tiempo, de sangre, los dos ramos,
en un haz de caricias, de pelo, los dos haces.

Los muertos, con un fuego congelado que abrasa,
laten junto a los vivos de una manera terca.
Viene a ocupar el hijo los campos y la casa
que tú y yo abandonamos quedándonos muy cerca.

Haremos de este hijo generador sustento,
y hará de nuestra carne materia decisiva
donde asienten su alma, las manos y el aliento,
las hélices circulen, la agricultura viva.

Él hará que esta vida no caiga derribada,
pedazo desprendido de nuestros dos pedazos,
que de nuestras dos bocas hará una sola espada
y dos brazos eternos de nuestros cuatro brazos.

No te quiero en ti sola: te quiero en tu ascendencia
y en cuanto de tu vientre descenderá mañana.
Porque la especie humana me han dado por herencia,
la familia del hijo será la especie humana.

Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Gimme some truth

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En la historia contemporánea hay un momento, un período de tiempo, en que la velocidad de los acontecimientos, su intensidad y su potencia producen una explosión. Para mi ese período especial y particular, explosivo, sucede alrededor de 1970. Tomando medio caprichosamente una década, diría que desde 1965 hasta 1975. En esos años, todo crujía y se revolvía, ya sea en lo social como en lo político. En todo en el mundo.

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Por supuesto que no hay generación espontánea de las cosas, pero todo lo que le antecedió alcanza en esos años un nivel de popularidad e intensidad muy particular. Lo que sucedió después, hasta hoy, son las esquirlas de esos días. Luego el mundo tuvo que adaptarse a lo sucedido, en algunos casos, y en otros, devorarse a los hijos de esos años. Pero no pudo ser indiferente.

Obviamente existían ciertos puntos geográficos de especial interés y potencia por lo que allí sucedía. Fueron varios, uno de ellos fue Estados Unidos. La Babilonia, el centro del imperio que se suponía debía caer por sus contradicciones y anti-cuerpos que estaba generando.

Comento esto porque acabo de ver el documental “The US vs John Lennon” (2006). El documental es un fragmento de esos años, un breve capítulo de esa “década”.

Por razones diversas, en nuestro país fue bastante distante lo que sucedía políticamente y culturalmente en Estados Unidos en esos años: la radicalización del movimiento contracultural, el surgimiento de la Nueva Izquierda, el Partido Internacional de la Juventud (Youth International Party), de donde surge la expresión “yippies” como evolución de lo que eran o habían sido los “hippies”, el Black Panther Party, etc. Particularmente, la trayectoria de Lennon, en su etapa en Estados Unidos, no es del todo conocida. No en la dimensión que tuvo realmente. El documental acerca un poco eso.

Más tarde, el cinismo de los ‘80, convertiría a algunas mentes y procuraría aplastar lo que quedaba aún en pie con la entronización de lo que dio en llamarse los “yuppies”.

Sólo viendo el contexto de lo que estaba pasando en esos años, se puede dimensionar buena parte de la discografía de Lennon de los 70. Luego del 1975, Lennon se recluye para criar a su hijo y abandona la música. La retomaría en 1980, pero ya sabemos lo que pasó después.

John Lennon era la figura más popular de un movimiento radicalizada y que jaqueaba a Nixon. Lennon estaba en la televisión cotidianamente, allí su vehemencia, su convicción y su popularidad eran arrolladoras. Uno de los modos con que se intentó neutralizarlo fue deportarlo al no renovar su visa, el famoso tema de la “Green Card”. Todo ese episodio no fue un simple tema burocrático. Recomiendo ver ese documental.

Aquí está Lenon en una entrevista por tv presentando su muevo simple “woman is the nigger of the world” esto es en 1972. Este tipo de entrevistas eran muy frecuentes y aquí lo vemos desplegando sus dotes de agitación, humor y música.

Hacía mucho que no volvía sobre John Lennon. Una más.