jueves, 7 de enero de 2010

Nunca se le subió el estrellato a la cabeza

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Nunca se le subió el estrellato a la cabeza

Javier Martínez (Músico)

Estoy anonadado y todo esto es una gran pena porque era un gran amigo. Nos conocimos en La Cueva, cuando él se transformó en el alma mater del lugar, que dejó de ser un club de jazz llamado La Cueva de Pasarotus y pasó a ser La Cueva de Sandro. Era su época rockera, con Sandro y Los de Fuego. El contacto inicial lo tuvo Pajarito Zaguri, que lo conocia de las salas de ensayo en Callao 11, y en La Cueva estábamos Miguelito Abuelo, Pipo Lernoud y Moris. Nosotros éramos apenas profesionales y él ya actuaba en televisión y se vestía con ropa de cuero y bailaba. De toda la barra, Sandro era el único que estaba en la fama, pero no le teníamos envidia, sino que lo admirábamos, y nos enseñó los secretos de la profesión. Estar al lado de él fue toda una escuela, porque nunca se le subió el estrellato a la cabeza. Era un rockero de primera y aprendimos mucho con él, no sólo del rock and roll sino de la vida, con máximas como “Que hablen, mal o bien, pero que hablen”, o “Cuando subo al escenario soy Sandro y cuando bajo soy Roberto Sánchez”.

Yo conocí la humildad del tipo, su simpleza y falta de ego. Con el tiempo nos hicimos muy amigos, de verdad, y compartimos años de bohemia en los bares del Bajo, en los centros nocturnos de la calle 25 de Mayo casi Reconquista, ahí por la parte baja de la City. Sandro aparecía en La Cueva con un auto sport descapotable y a veces me decía: “¡Vamos a los boliches!”. Yo era cero cholulo y muy discreto.

Sandro iba a La Cueva todas las noches. Caía bien tarde y se ponía a cantar algún tema de Little Richard, Elvis o Jerry Lee Lewis con la banda que estaba ahí o con su propio grupo, con Adalberto Cevasco, Hebert Orland, Bernardo Baraj y Fernando Bermúdez, de quien me hice amigo y a veces me pedía que lo cubriera si tenía una salida. Entonces Sandro me reconoció como baterista, un día nos pusimos a hacer “All Shook Up” y le gustó tanto que me llevó a la CBS para grabar. ¡Y para mí fue toda una aventura porque ni había entrado en El Grupo de Gastón y ni soñaba con hacer Manal! Conocí el estudio de la calle Paraguay, con Héctor Techeiro como productor. ¡Así que en realidad mi debut discográfico fue haciendo coros con Sandro!

Me gusta hablar de la parte humana, porque la parte artística ya se conoce. A lo sumo, hubo seudocríticos e historiadores que en un momento se olvidaron del lugar de pionero que tuvo en el rock nuestro. Sandro fue el primero de todos. Después vinieron los demás: Los Pick Ups y Los Tamis, todos con el repertorio de Elvis en castellano, pero él lo hizo primero y recontra bien. Tenía toda esa data muy clara y armó unas bandas que sonaban fenómeno. Y en su casa, con amigos, tocaba el piano como Little Richard, perfecto. Y era un muy buen guitarrista rítmico.
Recuerdo que una vez tuvimos un show en el Rowing Club de Tigre, fuimos a pedirle una guitarra, nos prestó todos los equipos y Moris tocó con esa viola. También nos dio la data precisa para comprar la primera Telecaster de Manal, cuando Pipo cobró los derechos de autor de “Ayer nomás”, que era el lado B de “La balsa”. Siempre nos ayudó a todos y nos aconsejó a todos.

“Atmósfera Pesada” del disco “Quiero llenarme de ti” (1968

martes, 5 de enero de 2010

Mi “peak experience”

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Entre las cosas buenas de tener hermanos mayores está el haber tenido acceso a cosas que, sólo, me hubiera llevado mucho tiempo alcanzar.

Sandro fue en mi niñez, y casi en tiempo real, un impacto único. Crecí con los tapas de los discos de Sandro en la pared como se si tratase de las fotos de la evolución humana. Todos aquellos discos de los ‘60, cuando todavía no alcazaba los 10 años, fueron un culto. Pero en el comienzo hay una iniciación, una “experiencia pico”. Única.

Primero debo incluir un texto que dimensione de lo que hablo:

"Experiencias Pico"

Existen experiencias particulares que pueden conducir al ser humano a otro estado de consciencia, mucho más significativo que el actual estado de estar despiertos. Estas fueron llamadas "experiencias pico" por Abraham Maslow. Para poder definir el contenido de estas experiencias, todas las grandes tradiciones han elaborado sus términos específicos: El Zen habla del satori, El Taoísmo sobre hsù ("estado de vacío"), El Sufismo sobre fana’ ("extinción del ego"), el Budismo sobre nirvana, el Cristianismo sobre el "reino de los cielos".

Una experiencia pico tiene algunas de las siguientes características:

Una emoción profunda y muy fuerte semejante al éxtasis.
Una profunda sensación de paz o tranquilidad.
La sensación de estar a tono, en armonía o ser uno con el universo.
Una sensación de profundo conocimiento o profundo entendimiento.
La sensación de que es una experiencia muy especial que sería difícil o imposible describirla adecuadamente con palabras.
Las experiencias pico son definidas como las mejores, más importantes y significativas experiencias de la vida de uno y son similares en varios aspectos a las experiencias místicas y espirituales.

Las investigaciones han detectado que las personas tienden a no discutir las experiencias picos con los demás. Ellos no tienen las palabras adecuadas para describirlas y sienten miedo que las personas subestimen la experiencia o los crean locos. La Psicología Transpersonal alienta la inclusión de las experiencias pico como una ventana importante de salud mental y completo funcionamiento como seres humanos.

Los hechos. Sería 1965 o 1966, tendría 5 o 6 años. Supongo que Sandro y Los de Fuego habrían grabado ya su primer disco y habían hecho su aparición por TV. Una noche se realizaba en Juncal una de esas grandes fiestas que supongo habría organizado la cooperadora escolar o el club. Eran grandes fiestas y siempre había alguna orquesta para animar el baile. Esta se hizo en los galpones del ferrocarril. Eran galpones de cereales que se limpiaban y despejaban para la ocasión. Pasada la cena, me recuerdo (o supongo) corriendo entre las mesas. Hasta que algo pasó.

Esa noche tocaba Sandro y Los de Fuego. Sólo me recuerdo parado y tieso, desde bajo del escenario (seguramente improvisado en un acoplado) viendo a los extraterrestres bajar. La bola de electricidad, sonido y locura me dejó ciego, sordo y mudo. Guitaras eléctricas como nunca se me hubiera ocurrido, Sandro aullando y revolcándose por el piso como un poseído por el demonio… la película vira al blanco y no recuerdo más nada. Supongo que caí dormido en los brazos de mi mamá. Pero para mí que fui capturado por el rock’n’roll!

De esa noche, mi hermano mayor conservaba la corbata de Sandro, que se la había pedido a la salida. Esa corbata estuvo en nuestro ropero por mucho tiempo y era el testimonio que eso realmente había ocurrido.

Luego me enteré que esa noche, la “vieja guardia” local (tangueros y conservadores) le llenaron de barro, pasto y puteadas a la camioneta con la que la troupe de fuego saldría luego hacia otra fiesta en otro pueblo.

En 1996 vi (por esas cosas de la vida) a Marilyn Manson, me resultó un pobre infeliz comparado al Sandro que vi en Juncal a los 6 años.

Cali

Sandro y Los de Fuego (1965) "Hay mucha agitación" (Whole lotta shakin' goin' on) de Jerry Lee Lewis

Este cover fue grabado por Sandro y los de Fuego en dos oportunidades. La primera en febrero de 1964 para la edición de un disco simple, y luego esta versión de 1965 para el 1°L.P. del grupo.

domingo, 3 de enero de 2010

Areco: mucha agua y mucha sanata

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La inundación de San Antonio de Areco tiene para mi varias aristas. Hay dos que quiero destacar:

La primera: lo perdido.

Por supuesto que lo que se inundó es bastante más que San Antonio de Areco. Esa ciudad ha sido la zona urbana más afectada, pero no se puede ignorar varios muertos por la crecida de diferentes arroyos en la zona y un mar de agua que inundó campos y rutas del norte bonaerense. Ahora, al daño y las pérdidas que toda inundación provoca, hay que sumar una variable que tiene particular valor en San Antonio de Areco, las pérdidas del mucho del valor cultural, histórico y turístico que esa ciudad posee.

Destaco este aspecto ya que me resulta especialmente valioso porque San Antonio de Areco supo respetar y valorar su propio pasado. Conozco bastante bien las ciudades y pueblos de la “Pampa Húmeda” argentina. Pueblos chatos, despersonalizados, carentes de perfiles propios y que, independientemente de su potencial económico o de épocas de vacas gordas o flacas, no han encontrado el modo de adquirir un acento o color propio. San Antonio de Areco logró hacerlo. areco8

Si bien esa localidad tiene un pasado particularmente importante, aún así, hubo allí un especial cuidado y esfuerzo para proteger sus construcciones tradicionales, sus estancias, pulperías, almacenes, etc. evitando que caigan en la desgracia de la “arquitectura” monótona que domina los pueblos de la región. Mucho del pasado que se ha rescatado en Areco también existe o existió en otras localidades, pero fue destruido o tapado por el revoque irrespetuoso que uniforma todo.

Existe una fuerza, una pulsión por tapar con cemento todo rastro de lo “rural” en esas pequeñas ciudades en el medio de un mar de campo (de soja, hoy). Se borran así las huellas y los rastros que hacen único a un sitio. Siempre me impactó esa obsesión por escapar de lo rural en esas localidades eminentemente rurales, y así se transforman pueblos y ciudades en un híbrido deslucido. A su modo, San Antonio de Areco buscó un modo de crecer sin destruirse a sí misma. Por eso me ha dado mucha pena saber que se hayan perdido sitios y objetos de valor que hacen a Areco un lugar grato para visitar. Ojalá puede recuperarse. Se salvó de una “urbanización” que nivela para abajo. Ahora no se salvó de… ¿la naturaleza o el hombre?

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La segunda: la estupidez

Nunca es fácil decir con exactitud por qué un fenómeno natural alcanza una determinada magnitud y que intervenciones humanas lo acentúan o amplifican su poder destructivo. Pero no se puede revolear cualquier argumentación. Menos lo deben hacer quienes tienen que ejecutar políticas de prevención, control y mitigación de estos eventos.

Por la complejidad de la situación, es un síntoma de estupidez querer reducir el desarrollo de un evento así a un único factor. Obviamente me refiero a la estúpida reacción del gobierno nacional y provincial de acusar a los “canales clandestinos” por la inundación de Areco. Una acusación oportunista (cuando la gente estaba con el agua al cuello) para avivar el sainete que el gobierno sostiene con el “campo”. Una irresponsabilidad y desubicación única.

Más allá que no era ese el momento para salir con acusaciones, ya que se necesitaba otra actitud de las autoridades. La investigación y las acusaciones serias tienen otros tiempos. Pero De Vido y Scioli fueron para acusar ya que la política para esta gente es eso, una batalla que se libra a toda hora y en todo terreno (aunque estén inundados).

Veamos algunos datos.

Quien haya visto la situación de los campos y ríos de la región por esos días se habrá dado cuanta que todo estaba inundado y que una lluvia más lo complicabaimage todo. Llovió y lo complicó todo. Llovió en tres días unos 310 mm en esa zona. Se estima que en los dos últimos meses del 2009 llovió lo mismo que en todo el 2008. Estamos hablando de una descarga de agua monumental. Los famosos “canales” que hacen los chacareros para escurrir el agua de sus campos ocasiona que ante una precipitación fuerte el agua escurra más rápido hacia los arroyos y ríos. Pero en una situación en la que todo está bajo el agua, con los suelos saturados y todos los canales y arroyos a pleno, el impacto de los ”canales ilegales” pasan a ser completamente irrelevante. Es decir, los “canales” son una variable a tener en cuenta, pero dada la magnitud de las demás variables, obliga a tener cierto criterio para manejar las proporciones de unas y otras. Algunos datos sobre las precipitaciones en la zona aquí.

Para complicar el cuadro, todos los arroyos y ríos del norte bonaerense desembocan en el Paraná. El Paraná está en una importante crecida lo que dificulta también el desagote de los cauces interiores de la provincia. Es decir, la “naturaleza” tuvo mucho que ver y en una proporción muy importante respecto de las demás variables.

Tampoco es un fenómeno completamente azaroso. Se sabe que hemos comenzado a transitar un período signado por el fenómeno climático El Niño, que en esa región implica lluvias más intensas que lo usual. Este dato lo manejan todos los agricultores, los meteorólogos y, supongo, las autoridades. Acá es donde comienza a ser grave la falta de alertas tempranas y previsión. Acá comienza a intervenir la mano del hombre o, mejor dicho, la falta de intervención humana.

areco10Por supuesto que los famosos “canales” no pueden estar fuera de control, las obras hídricas deben hacerse adecuadamente, etc. Pero no se puede ignorar el cuadro general en aras de sacar de la galera argumentos pirotécnicos para alimentar la guerra con el sector rural. No es ese el rol del ministro De Vido. El Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios debería saber qué está sucediendo con las lluvias en el presente ciclo húmedo y además, debería tomar en cuenta que esa región del país, producto del cambio climático, presenta una clara tendencia a mayores precipitaciones anuales y una mayor frecuencia de tormentas con fuertes precipitaciones. Ambos procesos obligan a prestar atención, además de las variables ya mencionadas, a la posible necesidad de redimensionar las obras viales de la región, ya que todos sus puentes y obras hídricas fueron construidos para caudales históricos que hoy tienden a ser superiores. Si queremos evitar que las rutas se conviertan en diques, como ocurrió con la 9 en esta oportunidad, probablemente haya que agrandar los puentes.

En el revoleo oportunista alrededor de las inundaciones quiero citar esta joya del “todo tiene que ver con todo” y sanata K.

Inundaciones en San Antonio de Areco (28/12/09)

El drama de San Antonio de Areco ya no puede juzgarse en base a algún designio maligno de lluvia, tal como en tiempos pasados las poblaciones entendían estos fenómenos. Muchas manos humanas, mucho olvido, inconciencia y desamparo han intervenido para que cualquiera de nosotros pueda convertirse en un perfecto gurú de las catástrofes naturales.

En la producción de siembra de soja radica una de las principales problemáticas, junto a la contaminación minera que amenaza y cumple con dejarnos sin agua limpia y sin vida. La soja transgénica es el poroto de oro de los rentistas dueños de campos, muchos de ellos enrolados en la Mesa de Enlace.

Los grandes medios de comunicación no consideran que la contaminación, es desbalance natural, la intoxicación por fumigaciones, los negociados con los transgénicos y las multinacionales, la quema y la tala indiscriminada de bosques deban ser hechos noticiosos.

Sin embargo las redes de hechos y pruebas conducen nuevamente a los mismos responsables. Aquellos que en su ciega ambición y desmedida ostentación olvidan que en la tierra y en el agua anidan nuestras reservas de vida.
Ante estos hechos, lo primero que suele hacerse es culpar al Estado. Sin embargo, la lógica natural con que se mueve este sector es el pedido de no intervención del Estado en cuestiones fundamentales de regulación.

La inundación que sumerge a Areco da cuenta de la presencia de canales clandestinos que protegen las siembras de soja de las inundaciones y habrían provocado que los afluentes no siguieran el curso debido.

Juventud Carta Abierta