miércoles, 22 de septiembre de 2010

La cigarra en una… (5)

21-70Cafe

Cigarra!”. Inmediatamente la llamada a Milton Nascimento. Ese sería el nombre del disco y necesitaba una canción. Así nació la Cigarra. Sigo ahora con el repaso cronológico de la edición de “O Canto da Cigarra nos Anos 70”. El nuevo disco se edita en 1978 y ya el nivel de popularidad de Simone era algo inusual. Poco a poco se convierte en artista predilecta para varios autores emblemáticos de Brasil y Simone comienza a ser un personaje mimado por la TV para la realización de shows dedicados a su carrera y homenajes de lo más variados. Increíblemente, estos homenajes se repiten casi sistemáticamente año tras año, hasta hoy. Desde entonces, Simone es adoptada masivamente por el público.

Esto es “Cigarra” en vivo, con Milton Nascimento, en 1980.

Simone e Milton Nascimento em especial da Rede Globo, gravado ao vivo no Teatro Globo, no Rio de Janeiro, e levado ao ar no dia 2 de março de 1980. O programa, chamado "Simone Bittencourt de Oliveira", foi o primeiro programa da série "Grandes Nomes"

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En esos últimos años de los ‘70 Simone se convierte en una artista popular con algunos rasgos que me resultan poco frecuentes. Si bien esa popularidad se basaba en cantar de manera impecable algunos temas que rápidamente se instalaron en la memoria colectiva, hay que sumarle a eso, por lo menos tres elementos que la hacen muy particular: por un lado, se convierte en ese momento en una especie de “sex-symbol” andrógino, seguida por hombres y mujeres, hecho que además, se profundizaba con un repertorio que, a veces, rozaba lo “publicable” en esta materia; a lo anterior hay que sumarle que esos son los años más “politizados” de Simone, son años de fuerte resistencia a la dictadura y Simone interpretaba a artistas emblemáticos de esa resistencia; por último, y contrariamente a lo que podría supponerse, su popularidad no encontraba barreras generacionales ni sociales. Si bien aquí, en Argentina, circulaba esencialmente en círculos universitarios, en Brasil nunca dejó de ser una artista que se la podía ver y escuchar los domingos a  la noche por la TV.

 “Diga lá, coracao”, con Gonzaguinha, su autor.

Recordemos que Brasil vivía bajo dictadura militar desde 1964, la que duraría hasta 1985, y que ésta había tenido periodos particularmente duros con los artistas. Uno de ellos, durante fines de los 60, que es cuando deben irse al exilio Gilberto Gil y Caetano Veloso. Para 1973, ya de regreso en el país, comienza para ellos un período de crecimiento internacional notable. En esa década se produce otra nueva ola de furor internacional por la música de Brasil con una camada extraordinaria de músicos. Si antes Joao Gilberto y Tom Jobim eran las figuras internacionales por excelencia, en los 70 los músicos brasileños que atraían al púbico global eran muchísimos. El cambio de gobierno a manos de Gral. Geisel en 1974 inició una política más liberal disminuyendo la censura en la prensa y en las actividades políticas.

  “Entao vale a pena”, con Gilberto Gil, su autor, en guitarra.

 

Es en el nuevo contexto de mayor flexibilidad política lo que permitió en esos últimos años de los 70 el regreso del exilio de numerosos brasileños y un clima anti-militar muy marcado. Esta es la etapa de mayo popularidad de Simone. La que alcanzará su momento más importante con los dos discos de final de la década, “Pedacos” (1979) y “Simone Ao Vivo” (1980).

Como adelanto de esa etapa, haciendo un tema emblemático de esos tiempos ante un estadio con 90.000 personas en 1982.

A imagem está em preto e branco - assim que possível será disponibilizada em cores - e no final há também um trecho do especial de Simone, 'Corpo e Alma', (Globo, 1982) quando ela deixa o palco do Morumbi.

Pra não dizer que não falei de flores – Caminhando (Geraldo Vandré)
show 'Canta Brasil' (1a. Edição) *
Gravado em 7 de fevereiro de 1982, Estádio do Morumbi, São Paulo SP. Exibido em 17 de fevereiro de 1982 Rede Globo

Simone Bittencourt de Oliveira nasceu duas vezes. A primeira, em 1949, num bairro de classe média de Salvador, na Bahia. A segunda, na noite de 7 de fevereiro passado, no estádio do Morumbi, em São Paulo, quando ergueu um coro de 90.000 vozes na apoteose do show 'Canta Brasil', com a canção 'Caminhando' nos nos lábios e lágrimas nos olhos. Quando terminou de cantar, era mais uma estrela no céu”.

Okky de Souza, Revista VEJA, 24 de março de 1982
Sobre o CANTA BRASIL

“Em 7 de fevereiro, Clara foi chamada por Chico (Buarque) para participar do 'Canta Brasil', um show com aquelas características dos espetáculos do 1o. de Maio, de cunho político, cujo objetivo era, mais uma vez, arrecadar fundos para sindicatos ou campanhas políticas, como o 'Diretas Já'. O 'Canta Brasil era uma continuidade dos shows de 1o. de Maio. A TV Globo, para não se comprometer, transmitiu a apresentação que reunia Chico, Simone, Clara, Milton e mais um time de mambas da música brasileira como sendo um especial em memória de Elis Regina, que acabara de morrer. Argumento tolo, inventando pela emissora, para não explicar o reaa motivo do espetáculo: uma frente de resistência da classe artística à situação político-partidária do Brasil.
Simone, inclusive, protagonizou um dos mais belos momentos daquela fase de abertura quando cantou, emocionada, 'Pra não dizer que não falei de flores', acompanhada pelas cerca de 90 mil pessoas que lotavam o Morumbi, em São Paulo.
Por causa de uma forte chuva que caíra no dia 5, data em que o show seria realizado, um adiamento para o dia seguinte foi solicitado pela TV Globo. Todos toparam. Clara encerrou o show, aberto por Paulinho da Viola”.

Excerto do livro 'Clara Nunes, Guerreira da utopia', de Vagner Fernandes, Ediouro, 2007

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* Além desta edição do 'Canta Brasil' no Morumbi, foram realizadas mais 3 edições. A SEGUNDA em abril de 1982 no Estádio Beira-Rio em Porto Alegre RS, exibida em 23/07/1982 na TV RBS, a TERCEIRA no dia 01/05/1983 no Anhembi, São Paulo e a QUARTA (esta sem a participação de Simone) realizada em  junho/1984 na Praça da Apoteose, Rio de Janeiro.
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Recomiendo la entrada Cigarra para complementar este tramo. Allí se puede ver a Simone haciendo este mismo tema para el público argentino en 1984 en nuestra “primavera” democrática.

 

Anexo Milton Nascimento

Uno de las figuras que en esos años brillaban a nivel internacional era Milton Nascimento. Podía tener sonando en las radios algunos de sus temas más populares o estar tocando en cualquier escenario del mundo siendo mimado tanto por los músicos y el público de jazz. Por esa época, la “plata dulce” argentina permitía comprar discos importados y traer mucho de éstos artistas, así conocimos la movida brasileña que entusiasmaba tanto en el mundo.

Aquí pongo dos videos de esa e´poca, el primero tocando con Wayne Shorter y el segundo con esa maravilla que es Elis Regina (sentada, creo que por su embarazo)

martes, 14 de septiembre de 2010

La “Corporación” minera y el Congreso Nacional

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Por Juan Carlos Villalonga

Director de Campañas

Greenpeace Argentina

 

Existe en la Argentina un nuevo conglomerado de intereses económicos y políticos asociados a la minería y que ha salido a la luz a partir del debate abierto en el Congreso Nacional por la “Ley de Glaciares”. No es una novedad que este tipo de corporaciones y grupos económicos con el poder político asociado a ellos, ejerzan presión sobre el Congreso para promover determinadas normas o para frenarlas. Pero pocas veces se ha visto una oposición tan poderosa, proveniente de un sector económico, a la sanción de una ley de carácter ambiental como es en el caso de la “Ley de Glaciares”. Basta con repasar lo sucedido en los últimos tres años con el tratamiento y la dilatada sanción del proyecto de “Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial” para medir el poderío de este nuevo sector que presiona cada vez más fuerte por proteger sus intereses. 

Es bastante lógico que un sector económico empresarial procure sostener aquellas normas que lo benefician, que rechacen cualquier límite que se pretenda imponer a su actividad o se oponga a nuevas leyes que signifiquen mayores exigencias a su negocio. El problema aparece cuando, como en el caso de glaciares, una enorme cantidad de funcionarios públicos asociados, de un modo u otro, a esa actividad económica operan fuertemente en su defensa. Peor aún es ver como sucumben, ante esa presión, instituciones públicas como el Congreso de la Nación.

La minería tal como la conocemos hoy es una actividad que comenzó a desplegarse a una escala gigantesca en el último tiempo. Durante los últimos 10 años entraron en producción 7 de los 8 mayores emprendimientos mineros (Bajo de la Alumbrera, Catamarca, inició su producción en 1997), mientras se cuentan otros 4 grandes proyectos para los próximos 5 años. A esto se deben sumar decenas de explotaciones de menor porte. Entre 1998 y 2009, la participación de la minería en el PBI dio un salto del 1,5 al 4,5% y se espera que siga en aumento en los próximos años.

La aparición en escena de esta actividad coloca a la Argentina frente a nuevos desafíos y riesgos ambientales. Si bien muchos de estos riesgos fueron anunciados en las etapas iniciales de este proceso, es hoy cuando se han tornado evidentes ante la sociedad. Por ello es necesario que frente a este nuevo escenario, se procure adecuar el marco jurídico del país a la nueva realidad. La “Ley de Glaciares” es un paso en ese sentido. Nunca antes se había desarrollado minería de estas características a más de 4.000 metros de altura. Es por ello que la aparición de la explotación minera en sitios en los que existen glaciares de alta montaña exige que se establezcan mínimos criterios de ordenamiento territorial en la Cordillera de los Andes para preservar estos ecosistemas del avance de los emprendimientos mineros.

Esta ley de ningún modo implicará un cese en las inversiones mineras. No lo podría hacer nunca. Sólo tiene efectos sobre una pequeña área en la zona de cordillera. Sin embargo, la corporación minera interpreta que la Ley de Glaciares es un “recorte” que puede convertirse en un primer paso para modificar el actual régimen minero. No hay otra explicación al conjunto de argumentos realmente disparatados que se utilizan para expresar la oposición a la norma; argumentos que no guardan relación con el texto en discusión. Sólo así se explica la alianza en oposición a la ley que establecieron empresas y políticos de diferentes provincias en donde las actividades mineras muy difícilmente se desarrollen sobre glaciares.

La “Ley de Glaciares” es una respuesta sensata a una nueva realidad que hoy vive Argentina. Es mentira que esta ley pone fin a las inversiones mineras, es mentira que obligará a las provincias a cerrar emprendimientos. Ello sólo sucederá si tales explotaciones se desarrollan en áreas de glaciares o sobre áreas con formaciones de hielo que actúan como reguladoras de cuencas hídricas. De lo que se trata en cuestión y, tal como lo establece la Ley General del Ambiente, es de ir generando, poco a poco, los criterios básicos de ordenamiento en el uso del territorio nacional. Un criterio básico, por ejemplo, es que la actividad minera no puede realizarse a expensas de los glaciares y de las actividades y poblaciones que se desarrollan gracias a las funciones que este ecosistema cumple.

Recientemente un grupo de gobernadores cordilleranos que priorizan la actividad minera por encima de cualquier restricción ambiental, firmaron una “declaración de rebeldía” ante cualquier intento de sanción de leyes de Presupuesto Mínimos. En el documento, los mandatarios provinciales declararon que la “Ley General del Ambiente” es legislación suficiente, ya que esa norma delega en las provincias la evaluación de impacto ambiental de las actividades que puedan afectar a sus recursos. A partir de ello, los Gobernadores plantean que ya no hay nada más que legislar en materia ambiental en el territorio nacional. Sin embargo y, de manera contradictoria, los “rebeldes” decidieron ignorar concientemente que la propia “Ley General del Ambiente” establece al “ordenamiento ambiental del territorio” como el primero de los instrumentos de la política y gestión ambiental. La Ley entiende que ese ordenamiento ambiental desarrollará la estructura de funcionamiento global del territorio de la Nación por medio de mecanismos que exceden la orbita de cada provincia y, al mismo tiempo, uno de los criterios que señala la norma para desarrollar el mencionado ordenamiento es la “conservación y protección de ecosistemas significativos”: la “Ley de Glaciares” intenta exactamente eso.

Somos testigos de un nuevo capítulo de la lucha desigual entre aquellos que intentan poner límites a la destrucción de los ecosistemas y las corporaciones económicas que avanzan sobre los recursos. No hace mucho, un debate similar se desarrolló en el Congreso Nacional en torno a una ley que debía ponerle límites a la expansión agropecuaria sobre los últimos bosques nativos. Ahora es la minería sobre los glaciares. Sólo el Estado a través de sus instituciones, como el Congreso, puede definir qué es lo que debe prevalecer. En las próximas semanas se sabrá si tenemos un Congreso capaz de legislar coherentemente de acuerdo con las propias normas que ha sancionado recientemente o sucumbe a la corporación minera. 


 


sábado, 11 de septiembre de 2010

Canco per a la meva mestra

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En el “día del maestro” comparto este tema de Serrat, presentado por él mismo. 

del disco “en sus propias palabras” (1976), editado en México.